Sandía

SANDIA

Propiedades Nutricionales

  • Aporte calórico muy bajo.
  • Elevada cantidad de agua (aproximadamente un 94%).
  • Vitaminas: en pequeña proporción, ácido fólico y vitamina E.
  • Contiene sodio, potasio y discretas cantidades de magnesio.

Preparación

La pera es una de las frutas más sabrosas y suculentas, siempre y cuando se consuma en su punto de sazón.

Para aprovechar al máximo sus cualidades nutritivas, se debe consumir fresca. También es un ingrediente muy apreciado para la elaboración de compotas, zumos y néctares, etc.

Puede disfrutarse a cualquier hora del día. Resulta perfecta para añadir a ensaladas como primer plato, como postre tanto sola como acompañada de otras frutas frescas, en bebidas refrescantes, helados, macedonias, cócteles, sorbetes y zumos.

La facilidad que ofrece esta fruta para ser consumida la convierte en un postre ideal.

Su elevado aporte de agua la convierte en un potente hidratante, ideal para calmar la sed, con el valor añadido de degustar una fruta refrescante, dulce y sabrosa.

Elección y Conservación

Sabemos si una sandía está madura si la mancha de la cáscara que ha estado en contacto con el suelo es de color amarillo cremoso. Una mancha blanca o verdosa indica que se recogió antes de tiempo y resultará insípida. Otro truco para elegir una sandía consiste en darle golpes con los dedos o las palmas de las manos: si suena a “hueco” estará madura. Si se adquiere una sandía en trozos, conviene asegurarse de que la carne es firme y jugosa.

La sandía es una fruta que se conserva en perfecto estado durante dos semanas si se mantiene a unos 15° C, y hasta tres semanas a 7-10° C. Debido a que es muy sensible al frío no debe mantenerse a temperaturas inferiores a 7-10ºC. Su gruesa corteza le permite aguantar en buenas condiciones durante bastantes días a temperatura ambiental.